viernes, 19 de noviembre de 2010

¿Informe? ¿Cuál?


NO. Para nada. En lo absoluto. Definitivamente no. Para que quede muy claro, NI MADRES. No pienso hacer absolutamente ningún pinche comentario sobre el último informe del gobernador Fidel Herrera. De hecho, ¿cuál informe?, ¡ni siquiera fue un informe!, ¡ni un mensaje! No habría diferencia si le hablara al espejo. ¡De por sí sólo le habla al espejo!. Lo suyo fue un monólogo… “¡Pero qué chingón soy!” … ¿ah, qué no lo dijo así?, pues con decirlo nos hubiera ahorrado toda su pinche demás perorata.

Punto. No diré más. No voy a darle más importancia de la que tuvo. NINGUNA.
¡Carajo, si hasta me enfermé después de oírlo! (¿o qué, no me extrañaron?).
Así que no más. Fin.

¿Cafecito?

No hay comentarios:

Publicar un comentario